Rebusque en Bogotá

Disminuye el desempleo en Colombia, pero más de 12,5 millones de trabajadores son informales es decir una tasa superior al del 50% . Y cerca de dos tercios ganan menos de un salario mínimo. Puro trabajo precario de la peor calidad.
Pero la creatividad popular para rebuscar el diario vivir se manifiesta todos los días en nuestras ciudades. Fotografía tomada en antiguo y deteriorado barrio Las Cruces de Bogotá, a cinco calles del palacio presidencial:
rebusque en Bogotá

HIP HOP CONSTRUYENDO IDENTIDADES JUVENILES URBANAS EN EL MUNDO GLOBALIZADO .


Notas de clase que pueden servir para orientar a generaciones extraviadas
por el veloz tránsito de la globalización y el mercado cultural

Historia de un movimiento cultural juvenil contestatario
El Hip Hop tuvo su momento de emergencia en los ambientes de las comunidades principalmente negras y en algunas latinas de New York de los años 60 y 70 del siglo XX, expandiéndose por las redes globales del mercado de la industria cultural, “pegando” en donde se repite el marginamiento de cualquier color y clase.
El arte y cultura hip-hop permitió visibilizar globalmente, lo invisible, lo que yacía latente en el espacio local de las barriadas populares de muchas ciudades de todo el mundo. La pobreza y marginalidad urbanas es una punzante realidad humana que se expresa en casi todas las sociedades contemporáneas, claro, acentuada por el capitalismo, con sus oleadas de globalización. Fue en esos escenarios donde el estilo Hip-hop encontró terreno, en el que arraigó, desarrollando con creatividad sus propias formas y características.
Podemos decir que el Hip-hop, desde lo local, desafía la sociedad oficial con producción artística no institucionalizada, provocadora, contestataria y juvenil. Es una clase de creación artística multimedia, que desde el ocio crea una estética desafiante a generaciones adultas asombradas y aturdidas por las velocidades actuales. Pero los espacios y tiempos de los excluidos globales del barrio son percibidos como peligrosos y violentos, por lo que esta estética es, al tiempo, que temida por las instituciones más autoritarias, asimilada por el mercado de la cultura, que ofrece oportunidades de reconocimiento y ascenso a las más creativos artística y comercialmente.
partes de un total creativo

Break-Dance en el centro de Bogotá     

Cuatro elementos principales se desatan en este movimiento cultural de las últimas décadas del siglo XX, y en efervescencia en el XXI: primero: el (los) creador(es) de la música que es el DJ mezclador, en busca permanente del beat , latido,  justo; paralelo está el segundo actor: el Maestro de Ceremonias, MC, el Rapero, el productor de liricas de poseía improvisada y fraseada, continente del discurso irreverente y del llamado al goce; el tercer elemento es la danza, Break-dance, ritualización de combate entre pandillas, conocidas como parches. Esta danza ha permitido ocupar el espacio y expandir el control sobre el cuerpo, al tiempo que escenificar la lucha, con triunfadores, pero si sangre. El Graffiti, es el cuarto elemento, que ha hecho hablar las paredes de las ciudades con su plástica y grafía características, dando color a la ciudad y dejando atrás la vieja cultura establecida, que prohíbe con sangre que el muro hable trayendo a la extinción al viejo adagio que dice: “la pared y la muralla, el papel del canalla” (en muchas ciudades conocemos crónicas sobre la muerte de graffiteros por autoridades intolerantes o grupos de “limpieza social”).
Por su puesto en esta época del capitalismo posindustrial o globalizado, este movimiento cultural, Hip Hop, que fusionan las más variadas musas del arte (desde las tradicionales música, poesía y pintura, pasando por la danza, para incluir las tiras cómicas, el cine, el diseño virtual, etc.) se sostiene en equilibrio inestable, entre los circuitos multimillonarios del comercio global cultural y las expresiones y luchas tras la identidad de jóvenes de los barrios populares y marginados.
Y en bogotá fría también

Bogotá, no es la ciudad excepción, este movimiento cultural, se expresa con gran riqueza entre los jóvenes de los barrios populares alcanzando niveles tales de consolidación tales que se han realizado quince Festivales Distritales, que en realidad son una explosión creativa de los hoppers de la ciudad, apropiándose, con multitudes, de espacios metropolitanos enormes como son el Parque Simón Bolívar o la Media torta.
 Por lo demás en grises paredes las frías calles bogotanas se ven murales tan creativos (y costosos para las frágiles economías de los graffiteros), que traen a la mente comentarios como “una lástima que estén en espacios efímeros”, pero ni modo, estamos en la sociedad de lo efímero y la incertidumbre!.En ese sentido es de resaltar, y de paso agradecer la acogida a mis estudiantes de sociología del arte de la Universidad Cooperativa, por el Museo Bogotá en la exposición titulada “Cuerpo, Calle y Patrimonio', homenaje al Hip Hop bogotano” donde se presentó espléndidamente la historia y desarrollos de este movimiento de la cultural juvenil ha tenido en Bogotá desde los años setenta.

un ejemplo para verlos (as) y oirlos (as):


SOBRE LA MOVILIZACION DE RECHAZO A LAS ACCIONES DE LAS FARC


Días de movilización en las calles. Esta vez es rechazando la muerte de los militares y policías rehenes de las Farc y exigiendo paz. En esa avalancha mediática de gritos, mensajes y entusiasmo se echa de menos  una verdadera sociedad civil autónoma y poderosa. Las marchas por la paz y contra la violencia parecen ser modas y responder a coyunturas, que se promueven desde los medios de comunicación, que en Colombia ciertamente obedecen a poderes no siempre imparciales. La última marcha fue hace tres años y también contra las acciones mortales de las Farc, que cada día más se desliza por una pendiente de violencia y enajenación. Pero la movilización convocada en cada coyuntura macabra, citada y promovida desde los medios, se ve huérfana de convocatoria ciudadana que le infunda la fuerza que  mueve hoy la historia de otras naciones y pueblos. Pensemos en los indignados, en los jóvenes en los países islámicos o en el propio occidente capitalista..

Así las cosas, estas movilizaciones se reducen a un magnifico instante de bulla, que se pierde hasta la próxima masacre conmovedora. No se cristaliza en poder ciudadano, como ocurrió, por ejemplo en España donde a cada muerte de la ETA, se presentaba una movilización de rechazo, que era acompañado por los medios, pero no dirigido por ellos. Los de los medios consideran que ellos interpretan a los ciudadanos, pero nos es así, lo que pretenden hacer es orientarlos según sus opiniones.

Los peligros de este tipo de movilización es que una marcha que se orienta contra un actor del conflicto nacional coloca argumentos y fuerzas de un solo platillo de la polarizada realidad colombiana. Una movilización ciudadana, autónoma insisto, que aporte, y quizás sea definitoria, a la identificación y encuentro  de  una salida pacífica y justa del conflicto armado no debería colocarse de un solo lado. Si la idea insignia de la marcha del 6 de diciembre no se orientara contra un grupo actor, sino, por el contrario, contra la violencia como forma de acción política, y naciera de la fuerza de la ciudadanía, seguramente podía superar un espíritu violento nacional, que parece predominar en muchos sectores,  y que nos conduce permanentemente a la guerra estimulada por el desquite y la venganza.

Esta crítica a la forma coyuntural y subordinada de la movilización, no es un pretexto para no pronunciarse contra las acciones desquiciadas de las Farc, contra sus argumentos descabellados, contra sus gigantescos disparates,  como el de pretender que la muerte de los “retenidos” durante décadas, se explica porque el gobierno ya sabía que podrían ser liberados o porque el Estado tiene en condiciones lamentables a los presos políticos.

Pero, los horrores del conflicto nacional, no nos debe cegar ante la inmadurez, superable, de la sociedad para cambiar esa situación de violencia ya centenaria. Que se insista en promover movilizaciones para rechazar una acción macabra para luego seguir en la rumba nacional, no es el camino. Pareciera que las llamadas  mayorías del país actúan movidas por paradigmas mentales formados en el pantano de guerra que hemos vivido las últimas generaciones. 

Claro que hay que movilizarse, pero tenemos que reconsiderar el cómo analizamos el problema, con que herramientas filosóficas, axiológicas y creativas lo analizamos todo. Vale la pena recordar caminos libertarios movidos por la resistencia y la acción pacífica, que derrotaron imperios arrogantes y violentos. 

SE DERRUMBÓ LA UNIVERSIDAD CON ÁNIMO DE LUCRO

Qué bien: se derrumbó la iniciativa de promover universidades subordinadas a los intereses empresariales que no siempre coinciden con los intereses y las necesidades de sociedad y la naturaleza. La lógica del mercado no puede ser la fórmula para todo en la vida!. 

Si la universidad, controlada por los más poderosos intereses, se dedica a formar trabajadores para ese tipo  de empresa, tendríamos una generación de profesionales orientados con esa  lógica  de ganancia, partidarios ideologizados y acríticos del ambiente neoliberal de la llamada libertad total de mercado: estaríamos frente a la agresión cultural de unos intereses inmediatistas corporativos. 

Si, de otra parte, estas universidades promueven la investigación para los negocios orientados por la lógica del consumo desmesurado y la rentabilidad de esos grupos,  estemos seguros que las necesidades, ecosostenibles, presentes y futuras de la sociedad, estarían en un segundo lejano lugar: terminaríamos con una ciencia mercenaria que divulgaría exclusivamente los conocimientos que le sean favorables a la organización empresarial que los financia y guardando, o peor que terminaría escondiendo, los conocimientos y eventuales descubrimientos que les disgusten a los financiadores privados de la universidad. Por ejemplo (y me refiero a un caso ya ocurrido en el siglo XX) si los académicos de esas universidades crearan una tecnología que permitiera fabricar bombillos de larguísima duración y bajo consumo de energía, no es difícil adivinar que los financiadores la ocultarían, pues ese no sería conocimiento beneficio a sus intereses de vender y vender, pues producir cantidades es su  propósito  central,  así la consecuencia sea que se consuman recursos naturales en exceso e innecesariamente.   

Esa iniciativa nefasta, la derrotó la opinión pública liderada por las comunidades universitarias, estudiantes, profesores y directivos,  que creemos en la libertad de cátedra, de investigación y de creatividad, puestas al servicio de la sociedad presente y futura y nunca subordinada a los intereses mezquinos del dios mercado.

Si, que la de la universidad bajo el control de las corporaciones empresariales, se haya desechado, por ahora, es una muy buena noticia.

Día de ellas: meta de todos

Dedicar un día para reconocer y resaltar  todo lo que contribuya a eliminar la discriminación contra la mitad de la población humana, la mujer, es ciertamente valioso y necesario. El ocho de marzo es un grandioso día, ciertamente de interés vital para la sociedad, que como tantas cosas se han convertido por el afán del mercado, en un día comercial, pero que merece ser mirado desde otros puntos de vista.
Sabemos que la lucha contra las múltiples expresiones de la discriminación originada por la diferencia de género  tiene una larga historia que se extiende desde la propia antigüedad griega hasta nuestros tiempos. Lisístrata, personaje de Aristófanes,  (444 - 385 a.n.e.) recuerda la lucha de la mujer contra la insistencia de los hombres en hacer la guerra y no el amor. En la modernidad durante la Revolución francesa, las mujeres parisinas participaron exigiendo, con los hombres,  libertad, igualdad y fraternidad pero la revolución no reconoció finalmente el sufragio femenino. Olympe de Gonges redactó "los derechos de la Mujer y la Ciudadana", participando activamente en toda la lucha política e ideológica de la revolución, hasta el punto de terminar como víctima del régimen del terror. Esas luchas por el reconocimiento de los derechos básicos políticos para la mujer no alcanzó  su coronación sino hasta el siglo XX, luego de luchas centenarias de sufragistas, feministas y revolucionarias, hasta el punto de poder afirmar que entre las transformaciones más profundas que nos ha dejado el siglo XX están las que podríamos denominar la revoluciones femeninas que han permitido que la mujer esté hoy presente en todos los espacios de la vida social, economía y política.
Conviene recordar que fue en 1910 cuando en la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialista reunida en Copenhague, Dinamarca,  se adoptó la resolución por la cual se señalaba un día al año, el 8 de marzo, como Día Internacional de la Mujer. Las preocupaciones inicialmente se centraban en la emancipación política de la mujer. Pero durante el siglo XX, el debate y la lucha de las mujeres, y finalmente de toda la sociedad, han cubierto no solo el tema de la emancipación política, sino también  la lucha contra muchos aspectos de nuestras sociedades que generan una brecha que afecta negativamente a la mujer y por ello a toda la sociedad.
Hoy, reconocemos, el debate sobre la igualdad y equidad de género aborda temas como:
  • Lucha para desterrar  la violencia contra la mujer y la violencia intrafamiliar.
  • Igualdad de oportunidades laborales y educativas.
  • Cese de la discriminación en las relaciones laborales.
  • Soluciones al problema de la doble y triple jornada de trabajo, con el consiguiente debate sobre el compromiso de los hombres en las labores domesticas.
  • Equidad en la participación de la mujer en la dirección del Estado y las instituciones de la sociedad civil.
  • Discriminación positiva favorable a las mujeres que encabezan familias, en especial en comunidades vulnerables.
Ciertamente lo esencial de este problema, que tiene expresiones en tantos momentos de la cotidianidad, consiste en reconocer que es en el escenario de los Cambios Culturales, donde se transformará esta situación histórica. Es necesario pensar en los mecanismos educativos, políticos y culturales que permitan superar las pautas consientes e inconscientes que orientan el pensamiento y el comportamientos machista que tan profundamente está sembradas en la mente de todos nosotros, hombres y mujeres.
 En este proceso de transformación social podemos y debemos participar los hombres. Muchos lo han hecho en el pasado y no por ello se ablandaron en su masculinidad: Por ejemplo los precursores del Cooperativismo y del Socialismo asumieron estos debates proponiendo cambios en la sociedad para superar la discriminación:  El pensador Irlandés, que influyo en el Marx y en el naciente sindicalismo, William Thompson  (1775- 833) con su amiga también cooperativista  Anna Doyle Wheeler (1785-1848) escribieron “La Demanda de la Mitad de la Raza Humana, las Mujeres” en la lucha por los derechos políticos de la mujer.
Quizás esto es lo esencial para reflexionar en estos días de marzo, cuando celebramos el día de la mujer, felicitándolas con todo el cariño que sea posible.